Hablemos de colores
- grismostazaly
- 7 abr 2021
- 3 min de lectura
Mucho podemos hablar de colores, como utilizarlos y sus significados en diferentes aspectos pero es tanto que creo que nunca llegaremos a entender la magia del color.

Mucho podemos hablar de colores, como utilizarlos y sus significados en diferentes aspectos, científico, psicológico, diseño, religión, arte, etc. Es tanto que creo que nunca llegaremos a entender la magia del color.
Muchos en mi profesión hablan de la psicología del color, de cómo afecta las emociones, de cómo influye en las personas pero soy de los que piensa que es como dice el dicho, “depende del cristal con que se mire”.
Y no podía encajar mejor esta frase ya que el color se define como la impresión producida por un tono de luz en los órganos visuales, o más exactamente, es una percepción visual que se genera en el cerebro de los humanos y otros animales. Podemos decir entonces que el color no está en las cosas, está en la luz, es una cuestión de reflejo y absorción.
Pero basta de tanto tecnicismo, vamos a lo que nos interesa, el color en el diseño y la remodelación de espacios. Lo dicho en el párrafo anteriormente es fundamental, la luz es clave cuando se trata de usar colores en nuestros espacios, es con la luz donde daremos el verdadero valor al color que se pueda elegir.
Pero la luz va de la mano con el tamaño del espacio, entonces podemos decir también que el color y la percepción del mismo dependerá también del espacio donde se vaya a utilizar, tanto así que el color puede darnos la percepción de que algunos espacios parezcan más o menos grandes, altos o profundos.
Ahora bien, la percepción de los colores no solo depende de la luz y el tamaño de los espacios, influye muchísimo la combinación entre ellos, es una de las máximas estrategias en la decoración y diseño de interiores. Aunque para hablar de ella es necesario entender cómo funcionan los colores, tanto individualmente como en armonía o contraste con otros. Por ejemplo cada color se cataloga por temperaturas, es decir, se le denomina color frío o cálido.
Los colores fríos son aquellos que transmiten una sensación de frescura y que van desde el verde más amarillento hasta el violeta pasando por el azul, que de hecho es el color emblemático, pues los tonos fríos son todos aquellos donde existe un derivado celeste. Contrario a estos, están los colores cálidos que son aquellos que resultan ser más acogedores a la vista; van del rojo al amarillo, pasando por naranjas, marrones y dorados. El color clave aquí es el rojo; mientras más rojizo sea un color, se tornará más cálido.
Una vez identificada esta diferencia, podemos comenzar a hablar de combinación, y que ésta se centra en generar un equilibrio entre frescura y calidez, de ahí que las combinaciones exitosas tenga tonos relajantes, tranquilizantes y lejanos, pero también algunos excitantes, dinámicos y alegres. De esto nos surge un concepto llamado paleta de colores que no es más que una selección de colores que se utiliza para crear combinaciones que trabajen bien juntos. Bien sea a partir de un color y su combinación de sus derivados (Paleta monocromática) o la combinación de varios colores, por lo general no más de tres. (En otro post te enseñaré como crear una paleta de colores.)
Y como dije al principio es mucho lo que podemos decir de los colores y como utilizarlos en el diseño de interiores y uno de los criterios para ello es el estilo que desees proyectar. Asentar muy bien el estilo decorativo de una casa es muy importante, pues de ahí se desprende la gama cromática más adecuada. Por ejemplo: para ambientes rústicos o rurales los colores tierra van de maravilla; mientras que para el estilo moderno lo óptimo es usar colores fuertes, y combinados de una manera atrevida.
No hay mejor manera de entender la magia de los colores que utilizándolos, atreverse a jugar con ellos, ser arriesgado en aplicar aquellos colores no tan comunes en diseño de interiores y dejarse llevar un poco por la creatividad, ¡Te sorprenderán los resultados!




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